Es decir, cuando el hombre se salió de su propio centro...comenzó a sentirse solo y aislado...comenzó a ser impulsado sólo por su deseo personal y no por la fuerza vital que todo ser comparte con los demás...o la llamada comunión de las almas...
Y tras la elección que el mismo realizó se encontró con el ego, con el hedonismo, la ley del karma....y por primera vez sintió lo que significada haber sido expulsado del Paraíso.
Y hoy...desde siempre, funcionamos conforme a lo anterior...después de perder la brújula que podría llevarnos al centro...y desde pequeños vamos con nuestra programación de: primero yo...segundo...yo...tercero yo. Luchamos por lo que deseamos...porque, simplemente, no estamos ni ahí, con la ley del menor esfuerzo, que es como funciona todito en el cosmos...fluída y armónicamente. Y ¡Vaya que sufrimos, si alguien se nos adelanta en la carrera que emprendemos día a día!
No se trata de echarle pullas y tenerle rabia a nuestro pobre ego....se trata, natural y espontáneamente darle un abrazote gigante...estrecharlo de puro amor y decirle al oído que es tiempo que se funda, que se entregue a las bondades de nuestro corazón.
La chiru, tu amiga 4ever

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